miércoles, 31 de agosto de 2005
¿Cuanto éticamente es aceptable, para lograr un objetivo político?
La respuesta parece simple, lógica y razonable, pero la acción no siempre es similar.
Más allá de nuestros sentimientos personales, una vez más la DC encontró la “mejor” formula para definir sus candidatos al Parlamento, carente de todo procedimiento, lejos de pretender escuchar la opinión de sus militantes, lanzando a los Precandidatos en una frenética carrera para concitar el apoyo de las bases, en algo menos de dos semanas, juntando firmas de adhesión de militantes y dirigentes sociales, para entregar antecedentes a una decisión que en muchos casos ya estaba tomada. ¿Por qué encuestas allá y no acá? ¿Por qué Primarias allá y no acá? que importa.
En su momento nos referimos a que la decisión adoptada por la DC, fue a través de una "Bula Inter Caetera", tal como SS el Papa Alejandro VI siglos atrás (1456), cuando decidió por el bien de todos, y sobre todo de nosotros los paganos (si es que, pues en realidad se dudaba de nuestro carácter de seres humanos), que era importante por nuestra salvación que el mundo se dividiera entre España y Portugal. Así, terminaron de instalarse en América, viajando muchos y largos kilómetros desde tierras lejanas. Unos desde España, otros de Portugal, para apropiarse de lo nuestro y de nuestras decisiones. (Carlos VIII, Rey de Francia en la época, le exigió al pontífice que le presentara "el testamento de Adán donde se establecía semejante reparto").
¿Cuánto hemos avanzado desde entonces?
Diría el “camello”, (amigo Universitario, compañero comunista, en ese entonces) tanto como ellos. Pero a menos velocidad. En definitiva las distancias se mantienen.
Pero los partidos tienen sus lógicas propias, son instituciones, dependen necesariamente de la voluntad de muchos y de muchos acuerdos y negociaciones. Eso, no es más malo o más bueno, sólo por ser contrario a nuestros intereses. Ahora, frente a estas realidades, no reversibles hoy, debemos ser capaces de descubrir, ¿como logramos entonces partir desde nosotros?, desde lo que nos falta, desde nuestras carencias y limitaciones. Como logramos hacernos escuchar, generar opinión de verdad, modernizar la actividad, ocupar los espacios vedados para los demás y para nosotros. Trato de evitar que las lógicas se mantengan, pero parece imposible, y sin querer, vuelvo a lo mismo.
Las reglas del juego
Las decisiones ya están tomadas, y sólo nos queda aceptar lo definido, sin perjuicio que aceptar no es sinónimo de compartir, ni menos de estar de acuerdo. Pero los objetivos en política siempre son de más largo plazo y duran mucho más de seis meses, no se soluciona un tropiezo con reacciones desmesuradas, carentes de racionalidad que no benefician a nadie, salvo a nuestro ego; menos con cartas de protesta, extemporáneas, usando el nombre de otros, sin su conocimiento ni autorización, ocultándose el verdadero redactor. La responsabilidad Política, la responsabilidad de dirigente, exige una explicación, no entre pasillos, sino en público y de cara a la realidad. El derecho a equivocarse es también un derecho humano, pero requiere reconocimiento del error y hacer lo necesario para enmendarlo.
Lo verdaderamente importante entonces, creo, es quien pone el gesto, la nota de unidad para que los miembros de una misma familia logremos descubrir nuevamente todo aquello que nos une desde siempre, para mirar con distancia, al menos por un tiempo, lo que nos aleja. Las tareas que se vienen son demasiado importantes, el compromiso con nuestros camaradas y con la gente mucho más grande que nosotros y que el mismo partido. La DC sigue a la baja en sus acciones, demos nosotros los primeros pasos, luchemos por la verdadera fraternidad, No la del pie de firma, la del lugar común o de la frase hecha, aceptando la diversidad, reconociéndonos distintos, pero, con ideales comunes. El Humanismo Cristiano, es una realidad plenamente vigente en nuestros días y fue nuestro punto de partida. La variedad de opiniones, de sectores o corrientes al interior de la DC, es su fuerza motora, es la base y esencia de un partido con origen humanista y cristiano.
Viva la diferencia de las opciones y juicios, base de la democracia, del desarrollo y de la marcha política. Definitivamente, la abundancia de ideas enriquece nuestras propuestas. Se trata de que en algún momento seamos capaces de partir desde el principio (o desde los principios), reconociéndonos iguales, aún con nuestras discrepancias, que estas provengan de ideas, de visiones del desarrollo, de cómo solucionar nuestros conflictos sociales, de cómo enfrentar la pobreza, el desempleo, o la migración de los campos; de cómo dar igualdad de oportunidades a los niños y jóvenes de nuestras comunas pobres o las soluciones posibles a nuestros temas ambientales; de como construimos un desarrollo sustentable; de cómo pensamos en la construcción y diseño, para que los nuevos barrios sean más seguros, de cómo y en que participamos en nuestros sindicatos y organizaciones sociales, de cómo enaltecemos la función pública y a sus funcionarios.
Lo otro, es más de lo mismo y cada vez con menos contenido. Nuestros partidos y militantes tienen responsabilidades éticas y sociales que cumplir, no sólo nuestros dirigentes, asumamos pues con entusiasmo las tarea de pensar distinto y de decirlo, para ceder y unir voluntades en la construcción de una comuna un poco mejor.
Publicado por carzola1 @ 1:09  | Editorial
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