“CONSTRUYAMOS UNA SEGURIDAD DE LAS PERSONAS
EN LOS PRINCIPIOS DEL HUMANISMO CRISTIANO”
SÍNTESIS
ENCUENTROS PRO PARTIDO
CORPORACIÓN“CIUDADANÍA Y JUSTICIA”
Seminario realizado los días Miércoles 04 y Jueves 05 de Mayo del 2005
SANTIAGO, PALACIO “ARIZTÍA”
“Encuentros Pro Partido” es una instancia informal del Humanismo Cristiano que, en una preocupación que vaya más allá de la coyuntura y de las inquietudes en torno al Poder, propicia el encuentro, el diálogo y la reflexión franca y fraterna de diversas percepciones y pensamiento en torno a desafíos fundamentales para forjar el futuro del Chile a que aspiramos.
Dicha instancia, con la apreciada colaboración de la Corporación “Ciudadanía y Justicia”, organizó el Seminario Construyamos una Seguridad Ciudadana en los Principios del Humanismo Cristiano, el cual se desarrolló los días Miércoles 04 y Jueves 05 de Mayo del 2005 en el Palacio “Ariztía” de Santiago.
Este Seminario, que fue inaugurado por el Sr. Sergio Fernández Aguayo,Abogado E-Diputado y Embajador contó la participación como expositores del Sr. Jorge Correa Sutil, Subsecretario del Interior; del Sr. Mauricio Salinas Escobar, Secretario de la Corporación “Ciudadanía y Justicia”; de la Sra. Patricia Arias B., Criminóloga U.C.B (Universidad Católica de Lovaina, Bégica); del Sr. Juan Claudio Reyes, Sociólogo y Responsable de la Dirección del Plan Estratégico de Seguridad Ciudadana de la IV Región; y del Sr. Jorge Cisternas, Master en Administración para el Desarrollo y dirigente de la Agrupación “Defendamos la Ciudad”.
La responsabilidad de la organización ejecutiva del mismo estuvo radicada fundamentalmente en la Sra. Marta Eugenia Canto Castro.
En cada una de las dos sesiones, que comprendió el Seminario, asistieron aproximadamente 35 personas. La primera sesión se concentró en un enfoque más bien teórico-conceptual de la temática a analizar, en tanto la segunda estuvo dedicada principalmente a la reflexión sobre las políticas concretas que deberían plasmar una visión humanista-cristiana del problema.
Los expositores y asistentes al Seminario alcanzaron una alta concordancia en torno a los siguientes planteamientos principales formulados en él (**):
· Una de las cuestiones más importantes que afectan y preocupan actualmente a la ciudadanía es la denominada “Seguridad Ciudadana”.
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(*) Elaborada bajo la responsabilidad de Carol Pinto Agüero Barría. (06/06/05)
(**) Pese a que en esta Síntesis se ha procurado recoger lo más fielmente posible el sentido de los diversos planteamientos formulados en el Seminario, su contenido sólo compromete a los organizadores del mismo.
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· El fenómeno del delito es complejo en sus causas y de múltiples dimensiones en sus efectos, lo que hace indispensable abordarlo considerando debidamente una gran diversidad de factores, no siendo efectivas para su tratamiento las aproximaciones simplistas.
· Los efectos del delito van mucho más allá de lo que son sus daños directos; afectan incluso las posibilidades de los sectores más desmedrados de la población de superar tal situación.
· Lo que el grueso de la ciudadanía identifica como "el" delito está influido por las distorsiones que originan los medios de comunicación que tienden a identificar como protagonistas de la misma sólo a personas de los estratos socioeconómicos de escasos recursos y de escasa cultura.
Sin embargo, es claro que no son las carencias económicas un factor que
predisponga al delito. La casi totalidad de los pobres no delinque y si lo
hacen muchos no pobres. Solo que son tratados distintos y cometen , en
general, delitos diferentes.
Hay preocupantes manifestaciones delictuales de sectores socioeconómicos acomodados y que disponen de una alta educación.
En un enfoque de pedagogía social para enfrentar el delito, tales manifestaciones tendrían que ser sancionadas con mayor severidad, pues la Sociedad tienen derecho a exigir más a quienes más han recibido de ella.
· Para quienes ejercen responsabilidades de autoridad en campos más directamente relacionados con cuestiones de Seguridad Ciudadana, es una difícil labor el diseño de políticas públicas en la materia, pues – debido a las distorsiones que afectan la percepción del problema por parte de la ciudadanía – se encuentran ante una contraposición entre lo que los fundamentos políticos, científicos y técnicos aconsejan hacer y lo que los medios dicen que la opinión pública cree necesario efectuar.
· La distorsiones mencionadas también generan fenómenos complejos de tratar. Por una parte, la ciudadanía siente que el país es muy inseguro. Por otra parte, cree que las autoridades son más bien permisivas en su posición ante la delincuencia.
Sin embargo, las cifras disponibles contradicen tales percepciones.
En efecto, por ejemplo (*),
- La tasa de homicidios en Chile es significativamente inferior a la de la
mayoría de los países en desarrollo, la mas baja de América Latina y una de
las mas bajas del mundo. El promedio de América Latina es de 22 por cada
100.000 habitantes, en el mundo es de 11 y en Chile no alcanza a 3.
- La tasa de aprehensiones por DMCS (Delitos de Mayor Connotación Social ) por cada 100.000 habitantes registró un aumento de 110,1 por ciento entre 1997 y el año 2003.
- La comparación internacional del porcentaje de población que se encuentra en el Sistema Carcelario señala que dicha figura es de 0.11 por ciento en el Reino Unido y España; 0,10 por ciento en Argentina; y 0,75 por ciento en Estados Unidos, en Chile es 0,25 por ciento, con lo cual el país se ha convertido en una de las naciones que mayor población relativa tiene en el Sistema Penitenciario.
· Para quienes adhieren a los valores y principios del Humanismo Cristiano es esencial proceder ante toda persona, cualesquiera sean sus condiciones y sus conductas, a partir del concepto básico que todo Ser Humano está investido de una Dignidad que le es intrínseca, que no le es conferida ni por la Sociedad ni por el Estado y que es anterior a éste.
· Considerando lo precedentemente recordado, se concordó en que la vía para afrontar el problema no puede en modo alguno ser sólo la represión y el castigo, siendo necesario potenciar la Prevención., en las distintas manifestaciones, especialmente en el ámbito social, removiendo las condiciones que aparecen asociadas al delito, ante las cuales hay que contar con políticas públicas claras y coherentes.
· Esto implica, entre otros aspectos, que la ciudadanía ocupe efectivamente los espacios públicos de la ciudad y no se recluya en la aparente seguridad de domicilios enrejados o protegidos por sistemas de vigilancia privada, generalmente ineficaces.
Para que la ciudadanía se movilice en tal dirección es indispensable, más allá de una relación de proximidad y confianza entre la Policía y los ciudadanos, que se estimule la organización de la Sociedad Civil y la participación de las entidades, que así surjan en su seno, en la generación y aprobación de las políticas públicas.
Al respecto cabe constatar que, en la dinámica económica y social que ha alcanzado el país en los últimos años, el sentido de comunidad y de responsabilidad ciudadana se ha ido debilitando exacerbándose las actitudes y conductas individualistas, signadas por el egoísmo y la desconfianza.
Esto hace indispensable esfuerzos para identificar estrategias que permitan contrarrestar tal tendencia.
· Mas no basta sólo con estimular la organización y participación de la Sociedad Civil. También es necesario que las concepciones y desarrollos urbanos contemplen debidamente la provisión de espacios públicos adecuados que faciliten una relación de comunidad en la vida de la ciudadanía citadina.
Es este otro factor en que el país adolece de severas carencias.
· También se coincidió en que – dado lo señalado – el problema va mucho más allá de lo que se entiende por Seguridad Pública o por Seguridad Ciudadana.
· Es una cuestión de “Seguridad Humana”
· Hubo así una conclusión, ampliamente compartida, en cuanto a que para los Humanistas Cristianos es imperativo influir en responder al desafío de concebir un conjunto de políticas, mecanismos, e instrumentos que permitan forjar esa “Seguridad Humana”.
En este contexto se aludió igualmente a otros aspectos tales como:
· Es efectivo que “Delito” es aquello que el Poder Político define como tal al promover y sancionar las Leyes. No obstante, no es menos cierto que, independientemente de ello, se pueden identificar actos que comúnmente se entienden lesivos a los derechos fundamentales de las personas y a la convivencia social.
· La Reforma Procesal Penal es un gran avance, pero ella no basta para forjar la antes mencionada Seguridad Humana.
· El apropiado tratamiento de los delitos sexuales es muy importante para esa Seguridad. Humana. Por ello es necesario revisar los criterios con que al respecto se esté procediendo en el marco de la Reforma Procesal.
· Igualmente lo son el tratamiento de la Violencia Intrafamiliar, la Violencia Escolar y la acción para revertir lo que se denomina “barrios caóticos” (sectores de las urbes en que preodominan los graffitis, la suciedad y un descuido higiénico y estético generalizado)
· La percepción de seguridad imperante en la ciudadanía es que el país tendría una situación muy negativa. Sin embargo, la realidad es que comparado con otros países tanto desarrollados como en desarrollo Chile es bastante seguro.
· En la Prevención cabe un rol fundamental a la Educación. Sin embargo, en la apreciación del estado de la Educación en el país sólo se evalúa lo instruccional y no lo que es propiamente formativo de conductas y actitudes.
· En la acción preventiva es muy importante abrir espacios para que la juventud pueda realizar actividades recreativas sanas.
En tal sentido, debe corregirse la realidad que se constata actualmente en que, existiendo establecimientos educacionales en barrios de las ciudades en que más se necesita de esos espacios y que disponen de los mismos, tales establecimientos no hagan el esfuerzo para determinar formas apropiadas de abrirlos al acceso de las comunidades en que están insertos.
Esto no sólo favorecería prevenir conductas antisociales, sino que fortalecería la vinculación entre los establecimientos educacionales y la comunidad.
· Es evidente que la cárcel no es efectiva como instrumento para reducir la delincuencia, ni menos contribuye a la rehabilitación y tampoco es eficaz el mero aumento de dotaciones policiales.
Por ello, sin perjuicio de intensificar las acciones para mejorar el Sistema Carcelario, es necesario identificar y aplicar mecanismos de sanción alternativos a las penas de prisión que sean eficaces además de favorecer la rehabilitación.
· Experiencias como “Barrio Seguro”, “Comuna Segura”, Plan Cuadrante”, Intervención de Barrios, tienen ciertos resultados positivos. No obstante, hay que continuar buscando el modo de perfeccionar las mismas superando las deficiencias observadas a la fecha, teniendo presente que son esfuerzos cuyos efectos sólo pueden lograrse a mediano o largo plazo, siempre y cuando se trabaje en intensificar acciones formativas de conductas y actitudes..
· Es necesario revisar el rol, atribuciones y recursos de los Comités de Seguridad Ciudadana, lo cual se conecta con la cuestión de la vigencia y funcionamiento de las Juntas de Vecinos.
· El Desafío de forjar una Seguridad Humana, en que se considere la dignidad como Persona de Víctimas y Victimarios, no puede debilitar la necesidad de adoptar medidas adecuadas para evitar víctimas y para la apropiada reparación y protección a las mismas.
· Este Desafío, más allá de exigir la identificación de mecanismos y medidas apropiadas para actuar, requiere de un fuerte esfuerzo para tener sistemas estadísticos que permitan medir con precisión los diferentes factores desencadenantes de acciones delictivas y las diversas manifestaciones de las mismas.
Igualmente, para disponer de análisis que permitan diagnosticar con mayor objetividad las principales causas del delito y las medidas que son eficaces y eficientes para su prevención y reparación.