martes, 02 de agosto de 2005
Me dirijo a ustedes, jóvenes. ¡Perdonen lo directo! Existe una gran preocupación por su escasa participación en las votaciones políticas. Ustedes me dirán que "les da lo mismo". Comprendo que se sientan usados: se apetecen sus votos, pero no se cuenta con sus personas. A otros les duele que sus representantes políticos acaben por representar los intereses de los grandes empresarios, de los dueños de los medios… A mí me irrita atenerme a la Constitución que el '80 nos encajaron a la mala, cuyo sistema binominal asegura la elección de los mismos que no la quieren cambiar. Entiendo que ustedes ni se inscriban ni voten. Pero…

Les pregunto, qué es mejor: ¿una dictadura o una democracia? ¿una democracia piñufla como la nuestra o una mejorada? No excluyo que algunos de ustedes den la espalda a mis preguntas. Lo lamento. Espero que jóvenes dialogantes y comprometidos con los demás como los que he encontrado varias veces, estén más abiertos a oírme.

Veamos la cosa en su complejidad. Las democracias ideales no existen, porque todo sistema político depende finalmente de la calidad de sus sujetos y los sujetos mejoramos o empeoramos. No sólo nuestros políticos dejan mucho que desear. La atención médica en Chile tramitadora ¿Los jueces? Desde hace pocos años han comenzado a hacer justicia, con dificultad y no siempre. ¿Qué decir del periodismo-lumpen que arruina la fama ajena? Los curas no lo hacemos mejor... ¡qué vergüenza! En la mayoría de las profesiones y oficios encontraremos indolencia y corrupción. Pero, ¿habrá por ello que rendirse al pesimismo y, cruzándose de brazos, contemplar que el país se desplome?

No lo pienso así. No me lo permito. Porque conozco dónde hay miseria en Chile, si me lo piden se las muestro, debo conservar la esperanza. Miseria = mamaderas con té puro. Miseria = horas y días de trabajo extra, pésimamente pagados. Miseria = jóvenes sin oportunidades muertos por la droga a la misma edad de Cristo. A los pobres no puede darles lo mismo que votemos por uno, por otro o ningún candidato.

Jóvenes, imaginen el país que le van a dejar a sus propios hijos. Y, aunque sea por compasión, no desprecien el aporte humilde de los más viejos. Nos ha quedado grande la tarea, necesitamos su ayuda. Chile es hermoso. Más que votar para estas o las siguientes elecciones, consideren que hay luchar por democratizar la democracia antes que descartarla por imperfecta.
Publicado por carzola1 @ 10:40
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